El calvo invita, fábrica de risas

Hacer reír debería ser el octavo arte. Esto siempre lo he pensado, pero desde que la otra noche tuve el placer de disfrutar de la compañía teatral El Calvo Invita, reafirmo mi opinión.

No necesitan grandes escenarios ni los focos más potentes. A Falín, Juande y Danié, como son conocidos estos actores en su ámbito, les basta con una farola, un banco, un par de sillas y algunos sombreros como atrezzo para recrear sobre las tablas desde un coche de policía hasta una plazoleta de barrio, pasando incluso por una imaginaria selva en la que hay una cueva. Éstas son sólo algunas de las disparatadas situaciones que representan en su original obra De Bar en Peor con la que llevan cosechando éxitos desde hace siete años, lo que les impulsaría luego a representar dos obras más que aún no he tenido el gusto de saborear: No hay bar que por bien no venga y Cienciación de vivir.

En De Bar en Peor estos tres payasos de ropa blanca y nariz roja recrean varias situaciones en las que el espectador puede verse reflejado y de las que, además, llega a formar parte en los momentos concretos en los que los actores interactúan con el público. La respuesta de éste es básica para los actores tanto en cuanto se exponen al temido momento de la improvisación, que en la función a la que asistí marcó un punto álgido de la noche teatral.

La música consiste en un juego de los acordes de una guitarra tocada en directo por Falín y el suave canto de unos pajarillos que de vez en cuando suenan por según qué altavoces y la única voz en off se escucha al inicio de la función para advertir de que “dejen sus móviles encendidos al máximo volúmen si es posible, hablen todo lo que puedan con la persona que tienen al lado y hagan el máximo ruido posible al abrir sus bolsas de snacks”. Unos irónicos consejos que en la oscuridad del patio de butacas arrancan las primeras risas de todas las que, durante hora y media, se sucederán.

La imaginación, la comedia y la espontaneidad son las materias primas que El Calvo Invita usa para hacer de esta obra una fábrica de risas y carcajadas continuas. Si además todo esto sirve para solidarizarnos con Haití y pasar un buen rato en compañía de buenos amigos…

…Apaga y vámonos.

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3 respuestas a El calvo invita, fábrica de risas

  1. Ignacio Amo dijo:

    Como has omitido el mejor momento de risas de la noche… en el que quisistes ser un personaje de esta compañía teatral y lo imitastes!! esto es lo que se llama ocultar información a tus lectores!

  2. ireneazcutia dijo:

    Hay un dicho q dice: allá donde fueres, haz lo que vieres… Y a ello me limité ! JAJAJAJAJA

  3. paulanasan dijo:

    Estuvo tooodo muy divertido 😀
    habrá que volver a verlos no? besitos¡

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