DIARIO DE JEREZ – Día 52 (y último) como becaria…

hago las maletasNos lo decían en Verano Azul, nos lo cantaba el Dúo Dinámico… “el final del verano llegó y tú partirás…” pero hoy soy yo, al igual que muchos de mis compañeros, los que dejamos de ser becarios. Ser becario es lo mejor que te puede pasar en la vida, es la forma de vivir el verano más divertida, es parecido a obtener matrícula en la carrera, es semejante al día de tu boda, es como…  bueno no, en realidad no se parece a nada de esto, pero no es tan malo como lo pintan. A partir de hoy paso a formar parte de la hemeroteca de Diario de Jerez. Si te vas al tomo de 2009 entre los meses julio a septiembre, allí me econtrarás. Atrás quedaron aquellas quejas que por junio yo tenía: que si no voy a pisar la playa, que si no voy a poder salir tanto con mis amigos, que si no voy a poder ir de convivencia… quejas que ahora dan paso a la satisfacción de haber trabajado en una gran casa, Diario de Jerez. Como en todas las casas, ésta también tiene sus cosas buenas y cosas no tan buenas pero, al fin y al cabo, es el roce y el cariño lo que hace que los buenos recuerdos ganen la partida. Aunque llegados a este punto y sabiendo que esto quedará entre nosotros, os confesaré que mis quejas tenían una gran base de “miedo”. Me enfrentaba a mis primeras prácticas. Mi primer contacto con el periodismo de verdad: con el que si escribes algo mal te llamarán para que rectifiques, con el que empezarás a ganarte algunos “enemigos”, con el que tiene pubicidad, con el que tiene detrás una empresa. Un periodismo que nada tiene que ver con el que estudiamos en la facultad. Donde a base de los modelos de Schramm, Shannon & Weaver o con el Paradigma de Laswell, intentan explicarnos algo que realmente un periodista ya lleva por dentro, porque si algo me ha enseñado este verano diferente (y va a sonar a grandilocuencia) es que el periodismo no es una profesión, es un estilo de vida. La noticia no entiende de horas: La manifestación contra el ciere de Vicasa se prolongó y hubo quien ayer llegó tarde a cenar a casa. Ni tampoco entiende de vacaciones: Liaño y su máquina de escribir nos dejaron y los hay que volvieron de su retiro para “devolverle” una columna. Y mucho menos entiende de compañerismo: la ausencia de firma de los redactores durante meses en solidaridad con los compañeros despedidos creo que lo dice todo. El que es periodista lo es las 24 horas del día.

Pero yo tenía miedo, muchos miedos: ¿estaré preparada para esto?, ¿y si me doy cuenta de que no sirvo?, ¿y si no aprendo?. Incluso, ¿y si no hago las prácticas?. Pero hoy es el día en que mi padre y una frase, que aún resuena como el eco en mis oídos, han acabado definitivamente con esos temores: “Estoy orgulloso de ti”. Y creo firmemente que eso es lo que todo hijo persigue escuchar de sus padres en un determinado momento de su vida. Y mi padre ha sabido elegir el mejor. Justamente el día que acabo mis prácticas y comienzo el último curso de mi carrera. Como me gusta decir… “Todo final es otro comienzo”. Y este final ha llegado.

Hoy cierro el candado de este ‘diario de una becaria’ (que es sólo una categoría de mi blog y no el blog en sí, como muchos han llegado a  pensar). Guardaré la llave en una cajita pequeña donde nadie, excepto yo, la pueda encontrar porque cuando menos me lo espere volveré a ser la ‘becaria bloguera’, como un (y me tomo la libertad de llamarlo así) gran compañero, me apodó en su día. Ha sido este diario un fiel reflejo de un sin fín de sentimientos encontrados al finalizar cada jornada de prácticas. Responsabilidad e ilusión se daban la mano para que yo me desahogara de todas las emociones que acumulaba a lo largo del día. Cuando empecé este diario sabía que me arriesgaba pero pese a las críticas, tan aceptables como los comentarios buenos, he intentado hacerlo lo mejor que he sabido y, a veces, podido. Gracias a todos los que me habéis apoyado, seguido y animado.

Para mí en la redacción ya olía a cerrado. Un último desplazamiento hasta el “despacho” de Carlos Piedras, jefe de Local, y como quien entrega las Tablas de la Ley, deslié mi último A4 y voilá: “aquí tienes mi entrevista y mi última entrega”. Y Carlos me hizo un regalo: “no te la voy a corregir, ¿vale?” Ambos sabíamos que prefería irme con un buen sabor de boca. Y así fue, pues empecé a pasar mesa por mesa despidiéndome de los que, a eso de las 22.10, aún estaban en la redacción. Eran la mayoría. Estaba nerviosa e intentaba enterarme de esas últimas frases que cada uno me decía y que tenían como nexo común el “ánimo”, el “ya nos vemos por ahí” y el “gracias”. Ahora sí. Llegó el momento de apagar el ordenador, coger el bolso, darme la vuelta y bajar de esa primera planta que se encuentra entre el suelo y el cielo. Ya estaba en la calle. Oscura y con una ligera brisa que me ponía el pelo en la cara. Levanté la cabeza hacia el balcón y me quedé un rato mirando el balcón en el que figuran las enormes letras de DIARIO DE JEREZ.

Lo más extraño de todo es que (y a esto echénle una cucharadita de imaginación) cuando me he dado la vuelta, un señor mayor me ha llamado por la espalda y me ha dicho: “tome señorita, le habían pegado un cartelito en la espalda” y me ha sonreído. Yo, extrañada, lo he cogido por la parte del fixo, le he dado la vuelta y he leído: “dame una palmadita, hoy he acabado mis prácticas en diario de jerez”.

“El que está acostumbrado a viajar, sabe que siempre es necesario partir algún día” (Paulo Coelho)

Ese día ha llegado.

¡GRACIAS!

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7 respuestas a DIARIO DE JEREZ – Día 52 (y último) como becaria…

  1. mercè dijo:

    Suerte en tu futuro y espero que sigas escribiendo en el blog.
    Saludos

    • ireneazcutia dijo:

      Un futuro que cada vez se hace más presente. Muchas gracias por seguir el diario de la becaria. El blog continúa aunque el diario lo volveré a retomar en mis siguientes prácticas.
      ¡Ya somos 83 en Xerezfera! 😀

  2. Luis Cotán dijo:

    Irene me ha encantado este último post!!!!!! me encanta como escribes!!! ahora tendremos que empezar en vez de Diario de un becario, el Diario del último año como universitario jajaja. besos wapa!!!

    • ireneazcutia dijo:

      Dicho y hecho. Aula 1-3 nos espera. Cuatro paredes que van a recoger los momentos de una gran año. Pararía el tiempo ahora mismo…
      ¡COMENZAMOS!

  3. V M dijo:

    Gracias por los retales periodísticos que has tejido en este rincón. Te felicito por tu profesionalidad y agradezco tu complicidad en este ‘becariaje’ que hemos compartido. Por aquel día en que Juan P. Simo nos sentó alrededor de una mesa para resumirnos la profesión en la que nos habíamos metido y, pese a ello, volvimos el día siguiente. Suerte y no dejes de escribir! Un abrazo!

  4. ireneazcutia dijo:

    Gracias a ti por ser tejedora conmigo. Siempre me saca una sonrisa aquella primera hora de espera en el sofá azul de la entrada aquel 1 de julio… qué incoscientes éramos de todo lo que nos esperaba unos metros más arriba. Nos vemos en el camino y cuídate. Mucho ánimo para este camino que acabas de empezar. ¡¡Un abrazo!!

  5. Pingback: INFORMATIVOS CUATRO- Día 1 como becaria « Entre el suelo y el cielo

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