DIARIO DE JEREZ – Día 38 como becaria

P1080440Hace unos días fueron las farolas de la calle Larga las que se pusieron bien guapas con banderines en tonos azules, corinto y verde cacería, pero la botas de vino de la alameda Cristina no querían ser menos y por eso hoy han cambiado los trajes azules que se pusieron para celebrar el ascenso del Xerez C.D, por los negros que arreglan más y hacen más delgada, que algunas tienen un diámetro… Pero farolas y botas no se arreglan para cualquier ocasión. Saben que durante 15 días serán el centro de muchas miradas, el fondo de muchas fotos y las mejores embajadoras de lo que Jerez está a punto de vivir. Ni más ni menos que sus Fiestas de la Vendimia. Yo, de siempre, las he vivido como una ciudadana más conforme a la edad que iba teniendo. Empecé yendo al mercadillo, luego también iba a los conciertos e incluso desde hace unos años, me vuelvo a casa con el buen sabor de boca que deja una tapita acompañada de un vino de la tierra, de esos que dan en las catas.

Pero todo esto que yo había vivido hasta ahora nada tiene que ver con la vendimia de verdad, la que se hace en el campo para recolectar la uva. Es por eso que cuando el martes me dijo Gloria Moreno, jefa de local, que si me encargaba del reportaje sobre las mujeres vendimiadoras, no dudé ni un segundo en aceptar. A continuación vino el regalito: “pues a las 9.30 te recogen en Cristina”. Pero como ‘a quien madruga Dios le ayuda’, Ana Villegas (redactora de municipal), Vanesa Lobo (fotográfa) y yo no tuvimos ningún problema en llegar hasta la finca Cerro Viejo, del Grupo Garvey, exceptuando un par de vueltas a una rotonda y que antes de llegar Ana me preguntó: “¿qué vas con zapatos descubiertos?”…

Pues sí, desgraciadamente una vez dentro de la viña, yo seguía yendo con los mismos zapatos descubiertos. Y es que el camino entre hileras de viñedos es de una tierra parecida a la arenisca de la que te llenas hasta la rodilla. Salvando este ‘pequeño’ detalle, la mañana en Nueva Rumasa fue muy bien y, para satisfacción nuestra, no excesivamente calurosa. Hablé con algunas de las mujeres y ciertamente su trabajo es digno de alabar. Hacen lo mismo que los hombres y aún así cuando vuelven a sus hogares siguen con su otro trabajo, el de ama de casa. Para los datos numéricos, tuve el placer de hablar personalmente con Paloma Ruiz-Mateos y ella me reconoció que ciertamente el número de mujeres ha descendido por la sencilla razón de que con el paro que hay el hombre ha vuelto a buscar trabajo en el campo. Antes de irnos, con los pies llenos de tierra y la grabadora llena de declaraciones, eché la vista atrás y me regalé un momentito. En él se unió el olor a vino que había en el aire, procedente de la nave de fermentación, con el verdor de las hileras más bajitas de vides. Y realmente fue como estar entre el suelo y el cielo.

Pero tenía que volver a poner mis pringados pies en la tierra. Nos marchábamos a otra bodega, en este caso la de Real Tesoro. Para obtener más puntos de vista y más datos. Y así fue, pues esta vez a sugerencia de la responsable que nos atendió, no fuimos a la viña, sino que nos centramos más en el proceso de elaboración del vino. Aquí tuve la oportunidad de oler un vino en fermentación (es un olor un poco más fuerte al que finalmente tiene el vino). Un par de fotitos y a ‘juir’ que ya en la redacción me esperaban dos páginas para ser rellenadas con todo lo que había visto y oído. El olfato me lo reservo para mi como regalo de compensación.

Cuando ya estaba recogiendo mi botellita de agua y mi cuaderno, Mila (una de las becarias) se me ha acercado para decirme: “bueno irene, supongo que la próxima nos veremos por Sevilla”. La frase me estaba sonando a despedida y en mi cabeza ha sonado un “espera, espera”. He mirado la fecha en el ordenador y en mi cabeza a vuelto a sonar: “¿se acabó?” Para Mila sí porque el día libre que yo me cojo mañana ella se lo coge el lunes, por lo que ya no coincidimos más. Para mí, que me propusieron quedarme en septiembre como ya os adelanté, aún puede quedar un mes más. Pero hasta el lunes no tengo la última palabra que es de Miguel Berraquero, el gerente. Este fin de semana (por fín) salgo de la provincia de Cádiz, pero no dudéis que tendré todo el rato los dedos cruzados.

MI REPORTAJE AQUÍ: http://www.diariodejerez.es/article/jerez/502987/la/cara/femenina/la/vendimia.html

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Una respuesta a DIARIO DE JEREZ – Día 38 como becaria

  1. Manuel dijo:

    Cuida la ortografía que el líder de mal escribir lo tengo yo en mi blog.-
    Saludos

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